La iluminación es una de las decisiones que más cambia una casa y una de las que menos se piensan. La misma estancia puede parecer acogedora o fría, amplia o pequeña, según la luz que elijas. Y no se trata solo de potencia: el tono de la luz, lo que se llama temperatura de color, es igual de importante.
Qué es la temperatura de color
Se mide en grados Kelvin (K) y aparece en el envase de cualquier bombilla. Cuanto más bajo es el número, más amarillenta y cálida es la luz; cuanto más alto, más blanca y azulada.
- Luz cálida (2.700 a 3.000 K): tono amarillento, parecido al de la luz al atardecer.
- Luz neutra (3.500 a 4.500 K): blanco natural, equilibrado.
- Luz fría (5.000 a 6.500 K): blanco azulado, parecido a la luz de mediodía.
Luz cálida: para descansar
Crea ambientes relajados y acogedores, y realza los materiales naturales como la madera. Es la más adecuada para dormitorios, salones y comedores, sobre todo para la iluminación de ambiente de la tarde y la noche.
Luz neutra: la más versátil
Reproduce bien los colores sin resultar fría. Funciona en cocinas, baños, vestidores, pasillos y zonas de trabajo en casa. Si dudas, es la opción más segura.
Luz fría: para tareas concretas
Favorece la concentración y la percepción del detalle, por eso se usa en oficinas, talleres o comercios. En una vivienda se reserva para zonas de trabajo muy concretas, como un garaje o un taller. En las estancias de estar suele resultar demasiado dura.
Guía rápida por estancias
- Salón: luz cálida de ambiente, con algún punto neutro para leer.
- Dormitorio: cálida, y regulable si es posible.
- Cocina: neutra en la encimera y las zonas de trabajo; puede ser cálida en la zona de comedor.
- Baño: neutra, sobre todo junto al espejo.
- Despacho:
- Pasillos y recibidor: cálida o neutra, coherente con las estancias a las que dan.
Más allá de la temperatura de color
- Reproducción cromática (IRC o CRI): indica lo fielmente que la luz muestra los colores. Elige bombillas de 80 como mínimo y de 90 o más en cocina, baño y vestidor.
- Capas de luz: combina una luz general, luces puntuales para tareas (lectura, encimera, espejo) y luces de ambiente (tiras LED, apliques). Una sola lámpara en el centro del techo rara vez basta.
- Regulación: los reguladores permiten adaptar una misma estancia a distintos momentos del día.
- Coherencia: evita mezclar temperaturas de color distintas en una misma estancia; es uno de los errores más visibles.
- Eficiencia: la tecnología LED consume mucho menos y dura más que cualquier alternativa.
La iluminación en una reforma
En una reforma es el momento de planificar la iluminación desde el principio: dónde van los puntos de luz, qué se ilumina y cómo se controla. Es mucho más fácil y barato decidirlo antes de cerrar techos y paredes.
En KATHOME Studio diseñamos la iluminación como parte de cada proyecto de reforma e interiorismo. Puedes ver materiales y acabados en nuestro showroom de Salamanca, en la Plaza del Campillo, 16, escribirnos a info@kathome.es o llamarnos al 923 995 648. Más proyectos en www.kathomestudio.es.
